Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Franciscama y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud entrando en Jerusalén, María Santísima de la Paz, San Pedro, San Juan y Santiago Apóstoles.

"Hermandad de la Borriquilla de Jaén"

¡Te damos la bienvenida a nuestro sitio web!

 
Saluda del Hermano Mayor: 

Ilusionado por llamar de nuevo a vuestra puerta a través de la red, saludo con especial énfasis a todos los cofrades de nuestra Hermandad.  

Iniciamos, el pasado mes de septiembre, el último curso de este trienio de mandato que tuvisteis a bien brindarme. Tres años intensos, de duro trabajo e ilusiones florecientes, que nos han permitido desarrollar prácticamente todos los proyectos que nos marcamos al inicio de nuestra legislatura. Es el momento de agradecer a todos la confianza que han demostrado en esta Junta de Gobierno y su implicación en los proyectos realizados. Poco a poco vamos sumando, granito a granito, intentado ser esa Hermandad unida que aúne sinergias en
pro del engrandecimiento de la misma y con una misión indiscutible: crecer, trabajar y hacer Hermandad en torno a Cristo y María.

 No puedo/debo dejar pasar la oportunidad de agradecer enormemente la confianza y el trabajo realizado por los miembros de esta Junta de Gobierno en estos tres años; compañeros de fatigas y responsables de la ingente actividad que, a lo largo de estos años, ha caracterizado a esta cofradía. Mucho trabajo, muchas horas de dedicación en detrimento de nuestra vida personal y/o familiar, mucha implicación en los proyectos que hemos conseguido sacar adelante… con grandes momentos vividos en Hermandad y otros menos agradables que hemos sabido superar gracias a la intercesión de Nuestros Sagrados Titulares. Tres años que ha dado para mucho, pero que gracias a vosotros han sido mucho más livianos. Mi gratitud sincera a todos; a los que iniciaron este ilusionante proyecto pero no han podido culminarlo, a los que se incorporaron más tarde, a los que están al pie del cañón desde el primer momento, a los que aún no han encontrado su sitio en la Hermandad, a los que viven la cofradía como si fuera el último día… porque todos habéis contribuido a ser lo que somos.

Y es que en los últimos años hemos intentado fomentar la presencia de nuestra Hermandad, de las actividades, actos y cultos que realiza, a través de las redes sociales y los medios de difusión (digital o tradicional), de manera que exista un mayor canal comunicativo entre la propia Hermandad, sus cofrades y la sociedad giennense. Tenemos la obligación de evangelizar, no sólo a los cofrades, sino a aquellos de nuestro entorno, y nada mejor que hacer llevar a Cristo y María y las tareas y acciones que en su nombre realizamos a toda la sociedad de nuestra ciudad.

Finalizo esta presentación de la misma forma que la inicié: con agradecimientos. Y es que
no puedo obviar la labor realizada por el Cuerpo de Camareras y nuestro Grupo Joven, estamentos de nuestra Hermandad que aportan valor, trabajo, armonía y juventud (especialmente los miembros del grupo joven). Ellas, las integrantes del Cuerpo de Camareras, han sabido conjugarse de manera que han logrado hacer una piña en la que impera la cordialidad y el buen ambiente, algo tan necesario para poder hacer Hermandad. Mi agradecimiento por haberse adaptado a los cambios, acertados o no, y por acoger a nuestro vestidor hasta el punto de hacerlo sentir como en su casa. En una ocasión indiqué que sois las mujeres más privilegiadas que jamás haya conocido, pues sois las que más cerca están de María, y esa dulzura que Ella irradia ha sabido trasmitírosla para que seáis portadoras de su bondad. En cuanto al Grupo Joven, es difícil no dejarse embaucar por las nuevas corrientes,
tan alejadas de lo que realmente significa ser cofrade, pero me consta que estáis trabajando duro, especialmente en este último año, para no ser meros trámites entre generaciones. Acercaos con el corazón puro a la Hermandad, sin esperar nada a cambio, trabajando por y para Ellos, y teniendo presente esa vocación de servicio hacia los demás, y pronto entenderéis por qué los años de grupo joven resultan tan mágicos y especiales. Tenemos muchas esperanzas puestas en vosotros, pues sois el futuro más presente de la Cofradía.

Sigamos trabajando por y para la Hermandad, en comunión con nuestra Iglesia y bajo el amparo de nuestro Capellán, D. Juan Herrera, que día tras día nos manifiesta ese cariño y cordialidad propia de un padre que intenta encauzar la senda de su hijo. Gracias por convertir durante estos tres años el camino difícil en un trayecto fácil y cómodo; gracias por su comprensión y paciencia. Esperamos haber estado a la altura de lo que la vida parroquial nos demanda. Y si nuestro Capellán asumía el papel de Padre, ¿qué puedo decir de la hermana Rosa? Ella es la bondad personificada que ha sabido ganarse el corazón de cuantos formamos parte de la Hermandad. Siempre dispuesta, con una sonrisa que nos hace más fácil y agradable el día a día en nuestra comunidad parroquial.

Reitero mi invitación de cada año a vivir y sentir la cofradía como algo vuestro, durante todo el año. No somos cofrades del Domingo de Ramos, sino que somos cofrades de la Hermandad que trabaja y se vive cada día del año. Busquemos nuestro camino en la Hermandad, haciendo de esta un lugar de encuentro y confraternización entre todos y con Cristo y María, que nos consolidará como la Hermandad que todos deseamos ser.

Si Dios nos da fuerzas, y recibimos el apoyo de los cofrades,  intentaremos estar al frente de la Hermandad la próxima legislatura, para seguir luchando por ella, por sus cofrades y sobre todo por acercar a Cristo y María a quienes no los conoce o están alejados de Ellos. Y si nos toca empujar desde otra posición, así lo haremos, pues la Hermandad no es de su Junta de Gobierno, sino de sus cofrades activos y comprometidos.

Que el Señor de Salud y su Bendita Madre de la Paz nos guíen en nuestro caminar y nos acoja y
bendiga en su seno. Gracias a Ellos por haberme permitido cumplir este sueño infinito.